Movimiento auténtico


¿Qué es el movimiento auténtico?

El Movimiento Auténtico tiene su origen en la danza terapia. A través de la expresión somática, exploramos las dimensiones creativas, psicológicas y espirituales de nuestro ser.

En la práctica de Movimiento Auténtico entrenamos la atención para entrar en contacto íntimo con la experiencia interna. Sin música, cerramos los ojos, entramos en el círculo, esperamos y escuchamos lo que va emergiendo: sensaciones corporales, imágenes, impulsos, pensamientos, emociones. Permitimos que todos estos contenidos internos se desplieguen y se expresen a través del movimiento. Los testigos, sentados en círculo y conteniendo el espacio de trabajo, nos sostienen con su mirada sin juicios y su atención abierta. Vemos y somos vistos. Acogemos y somos acogidos incondicionalmente.

Es un trabajo profundo que fomenta una gran introspección y, sin embargo a la vez, cuando lo practicamos en grupo y nos movemos con otras personas, nos da la oportunidad de observarnos en nuestro contacto con el otro y en nuestro hacer colectivo.
El Movimiento Auténtico ha tomado y sigue tomando diversos caminos según el centro de interés de cada facilitador. Puede servir:
- como recurso creativo en el mundo artístico, de la danza o del teatro.
- como ayuda en el proceso psicoterapéutico, trayendo a la conciencia contenidos inconscientes y a través de la relación sanadora entre testigo y el que se mueve
- como práctica espiritual y meditativa en la que accedemos a la presencia encarnada de la conciencia.
Esta práctica está dirigida a todo/a aquel/la que desee profundizar en su autoconocimiento y comprometerse con el mundo y la vida. No requiere ningún conocimiento previo. Se puede practicar en grupo o en sesión individual.